¿Quién escribió la Biblia?
La Biblia fue escrita por unas cuarenta personas, entre ellas Moisés, David, los profetas y apóstoles como Pablo, Pedro y Juan, a lo largo de más de mil años. Pero la Escritura enseña que Dios es su Autor último: el Espíritu Santo guió a estos escritores, de modo que sus palabras son Palabra de Dios.
La Biblia no es un solo libro escrito de una vez. Es una biblioteca de 66 libros, escritos en hebreo, arameo y griego por unas cuarenta personas a lo largo de más de mil años. Entre sus autores hay un pastor que llegó a ser rey, profetas y sacerdotes, un cobrador de impuestos, un médico, pescadores y un hombre que antes perseguía a la iglesia.
Aun así, la Biblia no se presenta como una colección de opiniones humanas sobre Dios. Afirma ser el mensaje de Dios mismo, dado por medio de escritores humanos. Por eso la pregunta “¿Quién escribió la Biblia?” tiene dos respuestas: las personas que sostuvieron la pluma y el Dios que habló por medio de ellas.
Dios es el verdadero Autor
En su carta a Timoteo, Pablo explica de dónde viene la Escritura:
Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia,
2 Ti 3:16 · Reina-Valera 1909
John MacArthur explica que la palabra griega que usa Pablo significa literalmente “soplada por Dios”. La Escritura no comenzó como una idea humana que Dios aprobó después. Viene de Él, y por eso tiene autoridad para enseñar, redargüir y corregir. Los comentaristas difieren sobre el alcance de las palabras de Pablo: algunos las limitan al Antiguo Testamento que Timoteo conocía desde niño, mientras que William MacDonald incluye también los libros del Nuevo Testamento ya escritos en ese momento.
Pedro describe cómo sucedió:
Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de particular interpretación; Porque la profecía no fué en los tiempos pasados traída por voluntad humana, sino los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo.
2 P 1:20–21 · Reina-Valera 1909
MacArthur señala que la palabra griega con la que Pedro describe la obra del Espíritu es la misma que Lucas usa para un barco llevado por el viento. Los profetas no hablaron por su propia voluntad, sino llevados por el Espíritu. Sin embargo, no fue un dictado mecánico: según MacArthur, los escritores usaron su propia mente, su experiencia y su vocabulario, y aun así escribieron exactamente la Palabra de Dios.
David dijo lo mismo sobre sus cantos al final de su vida:
El espíritu de Jehová ha hablado por mí, Y su palabra ha sido en mi lengua.
2 S 23:2 · Reina-Valera 1909
Las personas que sostuvieron la pluma
Muchos libros de la Biblia indican quién los escribió; otros son anónimos. Estos son algunos de los principales autores humanos.
- Moisés. La Biblia dice que Moisés escribió las palabras del Señor (Éxodo 24:4), y la tradición judía y cristiana le atribuye los cinco primeros libros, la Ley o Pentateuco. El relato de su muerte al final de Deuteronomio lo escribió otra persona; MacArthur sugiere que fue el autor del libro de Josué (Deuteronomio 34:5–12).
- David y otros salmistas. Los títulos de los Salmos nombran a David en muchos de ellos, y también a Asaf, a los hijos de Coré, a Salomón y a Moisés (Salmo 90).
- Salomón encabeza el libro de Proverbios (Proverbios 1:1), aunque el libro contiene también dichos de otros sabios, como Agur y Lemuel (Proverbios 30:1; Proverbios 31:1).
- Los profetas. Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel y los doce profetas menores llevan el nombre de los profetas cuyos mensajes registran. Jeremías dictó sus palabras a su escriba Baruc (Jeremías 36:4).
- Los evangelistas. Mateo y Juan estaban entre los doce apóstoles. Matthew Henry recoge el antiguo testimonio de que Marcos, compañero de Pedro, puso por escrito lo que Pedro predicaba (1 Pedro 5:13). Lucas, autor del tercer Evangelio y de Hechos, era médico y compañero de viaje de Pablo (Colosenses 4:14).
- Las cartas de los apóstoles. Pablo escribió trece cartas. William MacDonald explica que Romanos fue dictada a un amanuense, Tercio (Romanos 16:22), y Pablo añadía a sus cartas un saludo de su puño y letra (2 Tesalonicenses 3:17). Pedro, Santiago, Juan y Judas también escribieron cartas, y Juan registró las visiones del Apocalipsis (Apocalipsis 1:1).
Lucas explica cómo hizo su trabajo:
HABIENDO muchos tentado á poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, Como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron por sus ojos, y fueron ministros de la palabra; Me ha parecido también á mí, después de haber entendido todas las cosas desde el principio con diligencia, escribírtelas por orden, oh muy buen Teófilo,
Lc 1:1–3 · Reina-Valera 1909
Lucas no dice ser testigo ocular. Se apoyó en quienes estuvieron con Jesús desde el principio, investigó todo con cuidado y escribió un relato ordenado. La inspiración no sustituyó el trabajo cuidadoso; el Espíritu Santo guió también ese trabajo.
Algunos libros, como Jueces, Reyes, Job y Hebreos, no nombran a su autor. Ahí la respuesta honesta es que no sabemos con certeza quién sostuvo la pluma. Lo que la Escritura deja claro es la única fuente detrás de todos ellos.