Versículos de la Biblia sobre la sabiduría
En la Biblia, la sabiduría es mucho más práctica que la inteligencia o la erudición. Sabio es quien conoce a Dios y sabe vivir bien en su mundo: cuida sus palabras, elige bien a sus amigos, trabaja con honradez y toma decisiones pensando en la eternidad. Libros enteros, como Proverbios, Job y Eclesiastés, están dedicados a ella.
La Biblia es igual de clara sobre su origen. La sabiduría empieza con la reverencia a Dios, Él la da a todo el que se la pide y en el Nuevo Testamento se revela en plenitud en Jesucristo. No es un privilegio de unos pocos: Dios la concede con generosidad a quienes lo buscan.
Estos versículos muestran dónde empieza la sabiduría, cómo pedírsela a Dios, cómo se ve en la vida diaria y por qué Cristo mismo es la sabiduría de Dios.
Dónde empieza la sabiduría
El temor de Jehová es el principio de la sabiduría; Y la ciencia de los santos es inteligencia.
Pr 9:10 · Reina-Valera 1909
Estas palabras repiten el lema de todo el libro (Proverbios 1:7). William MacDonald recuerda que el punto de partida de toda sabiduría verdadera es el temor del Señor, que no es pánico sino reverencia ante Dios. De ahí crece cualquier otra sabiduría.
Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.
Pr 2:6 · Reina-Valera 1909
La sabiduría es primero un regalo y solo después un logro. John MacArthur señala que las palabras de la boca de Dios están en las Escrituras: la sabiduría viene por revelación. Salomón lo sabía por experiencia (1 Reyes 3:9–12).
Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, Y que obtiene la inteligencia:
Pr 3:13 · Reina-Valera 1909
Aquí se llama dichoso al que halla la sabiduría. MacDonald observa que en Proverbios la Sabiduría es también un retrato velado de Cristo. Los versículos siguientes la comparan con la plata y el oro, por eso vale la pena buscarla de todo corazón.
Pedirle sabiduría a Dios
Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela á Dios, el cual da á todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada.
Stg 1:5 · Reina-Valera 1909
Santiago escribía a creyentes que pasaban pruebas, y se refiere a la sabiduría para atravesarlas bien. MacArthur explica que no es especulación filosófica sino la habilidad práctica de vivir de modo que Dios sea glorificado. MacDonald añade que podemos presentarle a Dios nuestra perplejidad sin temer su reproche.
Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.
Sal 90:12 · Reina-Valera 1909
Es una oración de Moisés. Warren Wiersbe recuerda que es el salmo más antiguo y que quizá nació tras el fracaso de Israel en Cades-barnea. La sabiduría surge aquí de recordar lo breve que es la vida y de aprender a dedicar los días a lo esencial.
Mas la sabiduría que es de lo alto, primeramente es pura, después pacífica, modesta, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, no juzgadora, no fingida.
Stg 3:17 · Reina-Valera 1909
Santiago contrapone dos sabidurías: una llena de envidia y rivalidad, y otra que viene de Dios. Según MacDonald, la sabiduría divina es primeramente pura y luego pacífica. Se reconoce no por los discursos brillantes sino por el carácter: amable, dócil, llena de misericordia y sincera.
La sabiduría en la vida diaria
Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña;
Mt 7:24 · Reina-Valera 1909
Con esta imagen termina Jesús el Sermón del Monte. MacDonald resalta la importancia de la obediencia: no basta oír las palabras de Jesús, hay que ponerlas por obra, y esa vida tiene un cimiento firme cuando llegan las tormentas.
El que anda con los sabios, sabio será; Mas el que se allega á los necios, será quebrantado.
Pr 13:20 · Reina-Valera 1909
Nos parecemos a aquellos con quienes andamos. MacArthur dice que el versículo habla del poder de las amistades para moldear el carácter. MacDonald lo relaciona con las palabras de Pablo: las malas compañías corrompen las buenas costumbres (1 Corintios 15:33).
Cristo, la sabiduría de Dios
Porque lo loco de Dios es más sabio que los hombres; y lo flaco de Dios es más fuerte que los hombres.
1 Co 1:25 · Reina-Valera 1909
A muchos en Corinto un Salvador crucificado les parecía locura y debilidad. MacArthur explica que, para los llamados, el mensaje de la cruz es la mayor demostración del poder y la sabiduría de Dios. MacDonald aclara que en Dios no hay locura ni debilidad reales.
En el cual están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento.
Col 2:3 · Reina-Valera 1909
Los falsos maestros de Colosas prometían un conocimiento secreto para una élite espiritual. Pablo responde, según MacArthur, que toda la riqueza de la verdad necesaria está en Cristo. Wiersbe añade que ese capítulo afirma con claridad la suficiencia de Cristo para toda necesidad.
La verdadera sabiduría comienza en Dios, se revela en Cristo y se da a todo el que la pide.