Versículos de la Biblia sobre un nuevo comienzo
La Biblia está llena de nuevos comienzos. Noé sale del arca a un mundo lavado, Israel sale de la esclavitud de Egipto, los desterrados vuelven de Babilonia y un rey que cayó gravemente es perdonado y restaurado. Una y otra vez Dios abre un camino hacia adelante donde la gente solo veía un final.
Pero la Escritura es honesta: el nuevo comienzo más profundo no es un cambio de circunstancias, sino un cambio de corazón, y nadie puede hacerse nuevo a sí mismo. Lo hace Dios. Por medio de Jesucristo perdona el pasado, da un corazón nuevo y nos llama a seguir adelante con Él.
Estos versículos hablan de lo nuevo que Dios hace, del corazón nuevo que da y de avanzar hacia lo que está por delante.
Dios hace algo nuevo
No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis á memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva: presto saldrá á luz: ¿no la sabréis? Otra vez pondré camino en el desierto, y ríos en la soledad.
Is 43:18–19 · Reina-Valera 1909
Dios acaba de recordar a Israel cómo abrió un camino en el mar en el éxodo (Isaías 43:16–17), y ahora les dice que no se aferren a eso. John MacArthur explica que las liberaciones del pasado parecerán pequeñas frente a la liberación futura que el Señor dará a su pueblo.
Es por la misericordia de Jehová que no somos consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.
Lm 3:22–23 · Reina-Valera 1909
Estas líneas están en medio de un libro de duelo por Jerusalén destruida. MacArthur señala que el tono de Jeremías cambia de manera dramática: de la tristeza por el juicio pasa a pensar en la gracia y la compasión de Dios. Por oscuro que haya sido el ayer, cada mañana trae nuevas pruebas de su misericordia, porque su fidelidad es el fundamento firme de la fe.
Un corazón nuevo
Y os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré corazón de carne.
Ez 36:26 · Reina-Valera 1909
A Israel en el destierro Dios le prometió más que volver a su tierra. MacArthur describe una renovación espiritual completa: limpieza del pecado, un corazón nuevo conforme al nuevo pacto y un espíritu nuevo. Esto es un regalo de la gracia de Dios, no el fruto del esfuerzo humano.
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
Sal 51:10 · Reina-Valera 1909
David oró así después de su pecado con Betsabé. MacArthur lo llama el pasaje clásico del Antiguo Testamento sobre el arrepentimiento y el perdón. William MacDonald lo lee como una petición que va a la raíz: la vida interior de los pensamientos estaba contaminada y David pide que Dios cree en él algo limpio, no un simple arreglo.
Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios.
Jn 3:3 · Reina-Valera 1909
Nicodemo era un maestro respetado y fue a ver a Jesús de noche. MacArthur explica que la frase significa literalmente «nacer de lo alto» y que Jesús respondió una pregunta que Nicodemo ni siquiera hizo: su necesidad era una transformación espiritual que solo Dios puede dar. MacDonald añade que Nicodemo vino buscando enseñanza, pero lo que necesitaba era nacer de nuevo.
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
2 Co 5:17 · Reina-Valera 1909
Estar en Cristo es pertenecer a la nueva creación. MacDonald explica que quien está en Cristo deja atrás las viejas maneras de juzgar y de ver, y MacArthur destaca que estas dos palabras, «en Cristo», resumen la importancia infinita de la redención del creyente.
Avanzar hacia lo que está por delante
Hermanos, yo mismo no hago cuenta de haber lo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome á lo que está delante, Prosigo al blanco, al premio de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús.
Fil 3:13–14 · Reina-Valera 1909
Pablo no se creía llegado a la meta. MacDonald observa que un hombre que había aprendido a contentarse con lo material nunca se contentaba con sus logros espirituales, y MacArthur compara a Pablo con un corredor que no ha llegado a la perfección pero persevera. Olvidar lo que queda atrás es no apoyarse en el pasado y mirar a la meta y al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo.
Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.
Ap 21:5 · Reina-Valera 1909
Casi al final de la Biblia, el que está sentado en el trono declara que hace nuevas todas las cosas. MacArthur recuerda que sus palabras son fieles y verdaderas, porque Dios siempre dice la verdad. Cada nuevo comienzo que Dios da hoy es un anticipo de ese día.
Sea lo que sea lo que quede atrás, en Cristo Dios ofrece un nuevo comienzo, misericordia nueva para hoy y un futuro seguro.