¿Resucitó Jesús realmente?

Respuesta breve

Sí. El Nuevo Testamento habla de una tumba vacía y de apariciones de Jesús resucitado a muchas personas, y los apóstoles apostaron su vida por ello. Pablo dice que sin la resurrección la fe cristiana sería vana.

Ninguna pregunta es más importante para el cristianismo. Si Jesús se quedó en la tumba, el mensaje cristiano está vacío. Si resucitó, todo lo que dijo de sí mismo es verdad. La Biblia no pide creer en una resurrección sin pruebas: señala una tumba vacía y a personas que lo vieron vivo.

La tumba vacía

Al tercer día, las mujeres que fueron a ungir su cuerpo encontraron la tumba abierta y vacía. Dos ángeles les dijeron lo que había ocurrido.

No está aquí, mas ha resucitado: acordaos de lo que os habló, cuando aun estaba en Galilea,

Lc 24:6 · Reina-Valera 1909

La Biblia de Estudio de Ginebra señala que los cuatro Evangelios narran a su manera, pero coinciden en lo principal: la mañana del tercer día la tumba estaba vacía, las mujeres fueron los primeros testigos y los discípulos creyeron despacio y con dificultad. Matthew Henry se asombra de que discípulos a quienes tantas veces se les había dicho que Jesús resucitaría tardaran tanto en creerlo. No es la reacción de quienes inventan una leyenda.

Las autoridades tenían su propia explicación. Pagaron a los guardias para que dijeran que los discípulos robaron el cuerpo mientras ellos dormían (Mateo 28:11–15). William MacDonald escribe que esta versión plantea más preguntas de las que responde: ¿cómo sabían los soldados lo que ocurrió mientras dormían? Además, dormirse en el puesto se castigaba con la muerte según la ley romana, así que se pagó a los soldados por contar algo que los acusaba a ellos mismos. John MacArthur considera la historia claramente inventada y ve en ella la terquedad con que los líderes resistían los hechos innegables. Según la Biblia de Estudio de Ginebra, la evidencia más clara no hace efecto en quienes han elegido la incredulidad.

Personas que lo vieron vivo

Pedro predicó la resurrección en Jerusalén, en la misma ciudad donde Jesús había sido ejecutado.

A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.

Hch 2:32 · Reina-Valera 1909

Adam Clarke escribe que todo el grupo, unas ciento veinte personas, lo había visto y estaba dispuesto a testificarlo aun frente a la persecución y la muerte.

Pablo, en su carta a los corintios, enumera a los testigos.

Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo fué muerto por nuestros pecados conforme á las Escrituras; Y que fué sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme á las Escrituras; Y que apareció á Cefas, y después á los doce. Después apareció á más de quinientos hermanos juntos; de los cuales muchos viven aún, y otros son muertos.

1 Co 15:3–6 · Reina-Valera 1909

Luego continúa: Jesús se apareció a Santiago, después a todos los apóstoles y por último al propio Pablo (1 Corintios 15:7–8). La Biblia de Estudio de Ginebra señala que el triple «apareció» muestra que la resurrección no solo es cierta, sino comprobable, pues la mayoría de los quinientos aún vivían. Añade que la aparición a tantos a la vez no puede explicarse como alucinación de individuos. MacDonald comenta lo conmovedor que es que se nombre primero a Pedro, quien había negado a Jesús.

El mismo comentario recuerda que Santiago, el hermano de Jesús, creyó solo después de la resurrección (Juan 7:5) y que Pablo perseguía a la iglesia hasta que se encontró con Cristo resucitado (Hechos 9:1–8).

Si Cristo no resucitó

Pablo no suaviza lo que está en juego.

Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aun estáis en vuestros pecados.

1 Co 15:17 · Reina-Valera 1909

MacDonald explica que sin la resurrección no hay perdón de pecados, y rechazarla es rechazar el valor de todo lo que Cristo hizo. Clarke razona que, si Cristo no hubiera resucitado, no habría prueba de que no fue ejecutado con justicia y, por tanto, no habría expiación.

Qué significa esto

La resurrección no es un sentimiento privado. La Biblia la presenta como un hecho público con testigos nombrados e invita a examinar las pruebas. Si es verdad, Jesús venció a la muerte, nuestros pecados están perdonados y quienes confían en él también resucitarán. Por eso los cristianos se reúnen el domingo y celebran la Pascua.