¿Es Jesús Dios?
Sí. El Nuevo Testamento enseña que Jesús es plenamente Dios, la Palabra eterna que se hizo hombre, y también plenamente humano. No es el Padre, sino una de las tres Personas del único Dios.
Para la Biblia, esta no es una cuestión secundaria. El Evangelio de Juan fue escrito precisamente para mostrar quién es Jesús, y el Nuevo Testamento tiene varios pasajes que responden a la pregunta de forma directa. Todos apuntan en la misma dirección.
La Palabra era Dios
Juan abre su Evangelio con un eco de las primeras palabras del Génesis.
EN el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
Jn 1:1 · Reina-Valera 1909
William MacDonald llama la atención sobre el versículo 3: todo fue hecho por medio de la Palabra, así que Ella no es creada, sino el Creador. Añade que Cristo no llegó a ser Dios después de resucitar ni comenzó a ser Persona en Belén: es Dios desde la eternidad. Quién es esta Palabra lo dice Juan unos versículos más adelante.
Y aquel Verbo fué hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
Jn 1:14 · Reina-Valera 1909
«¡Señor mío y Dios mío!»
Después de la resurrección, el dudoso Tomás se encontró con el Señor y dijo algo que nadie había dicho antes.
Entonces Tomás respondió, y díjole: ¡Señor mío, y Dios mío!
Jn 20:28 · Reina-Valera 1909
John MacArthur explica que con estas palabras Tomás declaró su fe en la resurrección y en la deidad de Jesús, y la llama la mayor confesión que una persona puede hacer, la mejor muestra de lo que Juan quiso comunicar al escribir su Evangelio (Juan 20:31). MacDonald cita a John Boys: Tomás reconoció la divinidad que no veía por las heridas que sí veía. Fíjese también en que Jesús no lo corrigió.
John Wesley, por su parte, dice que Tomás confesó la divinidad de Cristo con más claridad que nadie hasta entonces.