Filipenses 4:13: ¿qué significa «Todo lo puedo en Cristo»?

Respuesta breve

Filipenses 4:13 significa que Cristo da a los suyos fuerza para seguir fieles y contentos en cualquier situación, tanto en la abundancia como en la necesidad. No promete éxito en todo lo que emprendamos, sino Su fuerza para todo lo que Dios nos da a hacer y a soportar.

Filipenses 4:13 es uno de los versículos más citados de la Biblia, a menudo como promesa de que podemos lograr todo lo que nos propongamos. Pero Pablo lo escribió en una situación concreta, y los versículos de alrededor muestran lo que quiso decir.

Pablo lo escribió preso, agradeciendo un regalo

Pablo escribió esta carta encadenado por Cristo; hasta los guardias sabían por qué estaba preso (Filipenses 1:13). John MacArthur explica que se encontraba en Roma, en una casa particular. Pablo no sabía si iba a vivir o a morir, y en cualquier caso su vida pertenecía a Cristo (Filipenses 1:21).

La iglesia de Filipos le había enviado un regalo, y al final de la carta les da las gracias (Filipenses 4:10). MacArthur señala que con estas palabras Pablo ofrece un ejemplo claro de cómo un cristiano puede estar contento sean cuales sean sus circunstancias.

No lo digo en razón de indigencia, pues he aprendido á contentarme con lo que tengo. Sé estar humillado, y sé tener abundancia: en todo y por todo estoy enseñado, así para hartura como para hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.

Fil 4:11–12 · Reina-Valera 1909

Pablo dice que lo aprendió. Matthew Henry comenta que el apóstol estuvo a menudo en cadenas, prisiones y necesidades, y en todo aprendió a estar contento, a ajustar su ánimo a su situación. El secreto de ese contentamiento lo nombra en la frase siguiente.

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Fil 4:13 · Reina-Valera 1909

Qué significa «todo», y qué no significa

MacArthur explica que Pablo usa un verbo griego que significa «ser fuerte» o «tener fuerza»: tenía fuerza para soportarlo «todo» lo que acaba de mencionar, tanto las dificultades como la prosperidad. William MacDonald plantea la pregunta sin rodeos: ¿creía de veras el apóstol que no había nada que no pudiera hacer? Su respuesta: Pablo se refería a todo lo que fuera la voluntad de Dios para él. Dios nunca lo llamaría a una tarea sin darle la gracia necesaria. Según MacDonald, «todo» se aplica no tanto a grandes hazañas como a grandes privaciones y hambres.

Por eso el versículo no promete que un deportista cristiano ganará todos los partidos ni que todo plan saldrá bien. Promete la fuerza de Cristo en toda situación que Dios permita, también el día en que perdemos.

No se trata de confianza en uno mismo. MacArthur explica que la palabra «fortalece» significa poner poder adentro: como los creyentes están en Cristo, Él les infunde Su fuerza para sostenerlos. Jesús dijo que separados de Él nada podemos hacer (Juan 15:5); Filipenses 4:13 es la otra cara de la misma verdad.

La abundancia también es una prueba. Matthew Henry observa que las tentaciones de la plenitud y la prosperidad son mayores que las de la aflicción y la necesidad. Pablo necesitaba la fuerza de Cristo para seguir humilde cuando tenía mucho y para seguir confiando cuando tenía poco.

Fuerza en la debilidad

Pablo ya había aprendido esta lección. Rogó tres veces a Dios que le quitara lo que llamó un aguijón en la carne. Matthew Henry señala que no se nos dice qué era. Dios no se lo quitó, sino que le respondió:

Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo.

2 Co 12:9 · Reina-Valera 1909

MacDonald resume así la respuesta: Dios no quitó la prueba, pero le dio la gracia para soportarla, que era lo que Pablo más necesitaba. Es la misma fuerza de la que Pablo habla en Filipenses: Dios no siempre quita la debilidad, pero muchas veces muestra en ella Su poder.

MacArthur relaciona la palabra «contento» con otros pasajes: la piedad acompañada de contentamiento es gran ganancia (1 Timoteo 6:6), y podemos estar contentos con lo que tenemos porque Dios prometió no dejarnos (Hebreos 13:5). Unos versículos después, Pablo asegura a los filipenses que Dios suplirá también todo lo que les falte (Filipenses 4:19).

Cómo vivir Filipenses 4:13 hoy

  • Pide fuerza, no solo resultados. Está bien orar por sanidad, trabajo o un buen resultado. Unos versículos antes Pablo nos invita a presentar a Dios en oración cada preocupación (Filipenses 4:6–7). Pide también fuerza para seguir fiel sea cual sea la respuesta.
  • Aprende el contentamiento paso a paso. Pablo dice que lo aprendió. Henry anima a orar por paciencia y esperanza en los días bajos, y por humildad en los días buenos.
  • Apóyate en Cristo, no en tu fuerza de voluntad. El versículo no habla de creer en ti mismo, sino de confiar en Aquel que da Su fuerza día tras día.

Filipenses 4:13 no es un lema para conseguir lo que queremos. Es el testimonio de un hombre encadenado que descubrió que Cristo le bastaba. Sea cual sea tu situación hoy, en la abundancia o en la necesidad, el mismo Cristo te ofrece la misma fuerza.