¿Quién escribió el Evangelio de Juan?

Respuesta breve

El Evangelio lo escribió el apóstol Juan, hijo de Zebedeo, el discípulo a quien Jesús amaba. El propio libro presenta a este discípulo como su autor y testigo, y la iglesia antigua reconoció en él a Juan. Probablemente se escribió a finales del siglo I, en Éfeso.

El cuarto Evangelio no menciona en ningún lugar el nombre de su autor. John MacArthur explica que, aun así, la tradición de la iglesia primitiva lo identificó de forma firme y constante con el apóstol Juan, y que el propio libro da pistas que apuntan en la misma dirección.

El Evangelio nombra a su testigo

Cerca del final, después de que Jesús habla con Pedro junto al mar de Tiberias, el autor dice quién está detrás del relato.

Este es aquel discípulo que da testimonio de estas cosas, y escribió estas cosas: y sabemos que su testimonio es verdadero.

Jn 21:24 · Reina-Valera 1909

Se trata del discípulo a quien Jesús amaba, presentado pocos versículos antes (Juan 21:20). MacArthur ve aquí a Juan como testigo personal de la veracidad de lo que registró. Matthew Henry considera extraño suponer que otro autor añadió el último capítulo, cuando se dice expresamente que es el discípulo amado quien da testimonio.

¿Quiénes son el «nosotros» del final del versículo? Los comentaristas difieren. MacArthur sugiere que puede referirse al mismo Juan o al testimonio común de sus compañeros apóstoles. William MacDonald recoge también la opinión de quienes lo leen como el testimonio de los ancianos de la iglesia de Éfeso sobre el Evangelio.

El discípulo amado aparece en momentos clave. En la última cena estaba recostado junto a Jesús.

Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado en el seno de Jesús.

Jn 13:23 · Reina-Valera 1909

MacArthur señala que es la primera vez que el autor se refiere a sí mismo de este modo. El mismo discípulo estuvo junto a la cruz, donde Jesús le encomendó a su madre (Juan 19:26–27). Vio cómo el soldado traspasó el costado de Jesús y subraya que su testimonio es verdadero (Juan 19:35). Corrió con Pedro al sepulcro vacío (Juan 20:2) y fue el primero en reconocer al Señor resucitado en la orilla (Juan 21:7).

Por qué el discípulo amado es Juan

MacArthur llega a Juan por eliminación.

Primero, el discípulo amado estuvo en la última cena, donde Jesús comió con los Doce (Marcos 14:17). Era, pues, uno de los apóstoles.

Segundo, el Evangelio lo une estrechamente a Pedro, y entre los Doce tres estaban especialmente cerca de Jesús: Pedro, Jacobo y Juan. Solo a ellos llevó a la casa de Jairo (Marcos 5:37), al monte de la Transfiguración (Marcos 9:2) y más adentro en Getsemaní (Marcos 14:33). No es Pedro, porque ambos aparecen juntos. Jacobo, el hermano de Juan, fue ejecutado temprano por Herodes (Hechos 12:2) y no pudo escribir un Evangelio décadas después. Queda Juan.

Tercero, en Hechos Pedro y Juan aparecen juntos a menudo (Hechos 3:1), igual que Pedro y el discípulo amado en el cuarto Evangelio.

Por último, hay un silencio llamativo. MacArthur cuenta unas veinte veces en que los tres primeros Evangelios nombran a Juan, mientras que el cuarto nunca lo hace, aunque nombra con precisión a otros discípulos. A los hijos de Zebedeo los menciona una sola vez y sin nombres (Juan 21:2). MacArthur ve en ello la humildad de Juan.

Lo que dijo la iglesia antigua

La iglesia antigua lo confirmó. Según MacArthur, Ireneo, discípulo de Policarpo, quien a su vez fue discípulo de Juan, testificó que Juan escribió el Evangelio cuando vivía en Éfeso, ya anciano. Después de Ireneo, todos los padres de la iglesia lo dieron por sentado, y Clemente de Alejandría escribió que Juan, conociendo los otros Evangelios, compuso un «evangelio espiritual». MacArthur añade que solo un apóstol de su autoridad podía escribir un Evangelio tan distinto y ser aceptado por toda la iglesia, mientras que los evangelios apócrifos atribuidos falsamente a apóstoles fueron rechazados.

Matthew Henry fecha el Evangelio hacia el año 97. Algunos críticos lo situaron en el siglo II, pero William MacDonald señala que un fragmento de papiro de Juan hallado en Egipto, de la primera mitad del siglo II, respalda la fecha tradicional de finales del siglo I.

También en su primera carta Juan escribe como testigo de lo que oyó, vio y tocó (1 Juan 1:1–3).

Por qué lo escribió Juan

Más importante que quién sostuvo la pluma es por qué se escribió el libro. Juan lo dice claramente.

Estas empero son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

Jn 20:31 · Reina-Valera 1909

Henry escribe que Juan eligió los hechos y discursos que muestran con más claridad el poder divino de Cristo. No intentó registrar todo lo que hizo Jesús (Juan 21:25), pero mostró al Verbo eterno que se hizo carne y habitó entre nosotros (Juan 1:14).

Por eso importa la cuestión del autor. Si este Evangelio viene de un amigo cercano y testigo de Jesús, su retrato de Jesús no es una leyenda tardía, sino el testimonio de alguien que caminó con Él, dado para que tú también creas y tengas vida en Su nombre.