¿Qué es el pecado según la Biblia?

Respuesta breve

El pecado es todo lo que no alcanza la santidad de Dios: quebrantar su ley, vivir a nuestra manera en lugar de la suya o dejar de hacer el bien que sabemos. La Biblia dice que todos pecaron y que en Cristo Dios ofrece perdón.

Casi todos conocen la palabra «pecado», pero se entiende de maneras muy distintas. Para unos es una lista de placeres prohibidos; para otros, un nombre religioso para la culpa. La Biblia habla de algo más hondo: una ruptura en la relación entre las personas y el Dios que las creó.

Las respuestas principales caben en unos pocos versículos breves, y el resto de la Escritura las desarrolla.

El pecado es rebelión contra la ley de Dios

Cualquiera que hace pecado, traspasa también la ley; pues el pecado es transgresión de la ley.

1 Jn 3:4 · Reina-Valera 1909

William MacDonald explica que el verbo «practica» expresa una acción continua, es decir, un estilo de vida. Según él, peca quien quiere seguir su propio camino y no reconoce al Señor como legítimo dueño: pone su voluntad por encima de la de Dios. MacDonald añade que había pecado antes de que se diera la ley, en tiempos de Adán, y que por eso la palabra del texto se traduce mejor como «iniquidad» o ausencia de ley, aunque la Reina-Valera diga «infracción de la ley».

John MacArthur señala que ese verbo alude a hacer del pecado una práctica habitual. Un creyente de verdad todavía peca, pero el pecado no es el patrón de su vida, porque tiene una nueva naturaleza que lo alerta. MacArthur explica además que Juan escribía contra falsos maestros de ideas gnósticas, que restaban importancia al pecado y a la obediencia.

Es decir, el pecado no es solo cuestión de malas acciones. Empieza en un corazón que le dice «no» a Dios, y las acciones vienen después. MacDonald lo describe también con otra imagen: pecar es fallar el blanco, no dar en la diana, y en hebreo y en griego «pecado» y «errar» son la misma palabra.

El pecado es también el bien que no se hace

Cuando pensamos en el pecado, solemos pensar en lo que se hace. Santiago muestra la otra cara.

El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace.

Stg 4:17 · Reina-Valera 1909

MacDonald dice que el principio es amplio: la posibilidad de hacer el bien nos hace responsables de hacerlo, y si sabemos lo que es correcto, debemos vivir conforme a la luz recibida. MacArthur, en la misma línea, habla de pecados de omisión, que conducen directamente a pecados de comisión.

Jesús dijo algo parecido: el siervo que conocía la voluntad de su señor y no la hizo recibió el castigo más severo (Lucas 12:47). Saber lo que es correcto y postergarlo no es una postura neutral. Es una de las formas más comunes de pecar.

Todos pecaron

La Biblia no divide a las personas en pecadoras y respetables. Pablo dedica los primeros capítulos de Romanos a mostrar que judíos y gentiles son culpables ante Dios, y después resume.

Por cuanto todos pecaron, y están distituídos de la gloria de Dios;

Ro 3:23 · Reina-Valera 1909

MacArthur explica que aquí Pablo concluye su argumento de 1:18 a 3:20: ningún ser humano puede vivir según la norma de Dios. MacDonald distingue dos niveles: todos pecaron en Adán, que actuó como representante de sus descendientes, y todos son también pecadores por sus propias obras. De eso habla Pablo cuando escribe que el pecado entró en el mundo por un hombre y la muerte por el pecado (Romanos 5:12). MacArthur entiende esto como la transmisión de una naturaleza pecaminosa, presente desde la concepción, y cita la confesión de David (Salmo 51:5).

Los cristianos explican de maneras distintas cómo afecta exactamente el pecado de Adán a los demás, y este pasaje suele considerarse uno de los más difíciles del Nuevo Testamento. Pero lo principal se ve en el propio texto: nadie ha alcanzado la norma de Dios, y nadie puede alcanzarla con sus propias fuerzas.

La paga y el regalo

Con la misma claridad habla la Biblia de adónde lleva el pecado.

Porque la paga del pecado es muerte: mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Ro 6:23 · Reina-Valera 1909

MacDonald resume el versículo como un contraste: dos amos, dos maneras de pagar y dos resultados, la muerte y la vida eterna, y esa vida está en la persona de Cristo Jesús. La paga se gana; el regalo se recibe.

Aquí empieza la respuesta de la Biblia al pecado. Dios no nos deja en el diagnóstico. Cristo murió por nosotros cuando todavía éramos pecadores (Romanos 5:8), y a quien confiesa sus pecados Dios lo encuentra fiel y justo para perdonarlos (1 Juan 1:9).

Si esta pregunta le toca de cerca por su propia conciencia, los siguientes pasos están en ¿Qué es el arrepentimiento? y en ¿Cómo ser salvo?.