¿Quién es el Anticristo?

Respuesta breve

La palabra «anticristo» aparece en la Biblia solo en las cartas de Juan y designa a todo el que niega que Jesús es el Cristo venido en carne. Pablo y el Apocalipsis hablan también de un último adversario de Cristo. Los cristianos difieren: un futuro gobernante, un espíritu presente en todas las épocas, o ambas cosas.

El Anticristo es un nombre que se conoce por el cine y las novelas tanto como por la Biblia, y muchos imaginan a un único villano con un número secreto. La Biblia dice menos y lo dice con más cuidado. Aquí seguimos los textos y mostramos dónde los cristianos los entienden de manera distinta.

A quiénes llama Juan anticristos

La palabra misma aparece solo en las cartas de Juan.

Hijitos, ya es el último tiempo: y como vosotros habéis oído que el anticristo ha de venir, así también al presente han comenzado á ser muchos anticristos; por lo cual sabemos que es el último tiempo.

1 Jn 2:18 · Reina-Valera 1909

John MacArthur señala que es la primera vez que aparece el término. El primer «anticristo» está en singular y se refiere al gobernante mundial que vendrá al final de los tiempos y que, con el poder de Satanás, tratará de suplantar al verdadero Cristo; los «muchos anticristos», en cambio, son personas, sobre todo los falsos maestros que perturbaban las congregaciones de Juan. William MacDonald añade que, así como los acontecimientos venideros arrojan sus sombras por delante, antes de que surja el anticristo han de surgir muchos anticristos: falsos maestros que ofrecen un falso cristo y un falso evangelio.

Juan dice cómo reconocerlos.

Y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo es venido en carne, no es de Dios: y éste es el espíritu del anticristo, del cual vosotros habéis oído que ha de venir, y que ahora ya está en el mundo.

1 Jn 4:3 · Reina-Valera 1909

MacDonald escribe que hoy muchos dicen cosas aceptables sobre Jesús, pero no lo reconocen como Dios hecho carne: afirman que Cristo es «divino», pero no Dios. La misma señal da Juan en su segunda carta (2 Juan 1:7). Dicho sencillamente, toda enseñanza que rechaza a Jesús como el Cristo que de verdad se hizo hombre lleva el espíritu del anticristo.

El hombre de pecado en Pablo

Pablo habla de un último adversario, aunque no usa la palabra «anticristo».

No os engañe nadie en ninguna manera; porque no vendrá sin que venga antes la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, Oponiéndose, y levantándose contra todo lo que se llama Dios, ó que se adora; tanto que se asiente en el templo de Dios como Dios, haciéndose parecer Dios.

2 Ts 2:3–4 · Reina-Valera 1909

MacArthur explica que el día del Señor no puede venir hasta que ocurra la apostasía, un abandono deliberado de una fe antes profesada; el lenguaje, dice, indica un suceso específico y no una apostasía general. MacDonald ve aquí a un gran personaje mundial, la encarnación misma del pecado y la rebelión, que se entronizará en el templo de Dios en Jerusalén. Señala también que el prefijo griego anti significa a la vez «contra» y «en lugar de», y que ambos sentidos encajan.

La marca y el número 666

En el Apocalipsis la bestia exige adoración a todos.

Y hacía que á todos, á los pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos, se pusiese una marca en su mano derecha, ó en sus frentes: Y que ninguno pudiese comprar ó vender, sino el que tuviera la señal, ó el nombre de la bestia, o el número de su nombre. Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia; porque es el número de hombre: y el número de ella, seiscientos sesenta y seis.

Ap 13:16–18 · Reina-Valera 1909

MacArthur explica que en el Imperio Romano una marca era un símbolo de identificación que llevaban esclavos y soldados, y que algunas sectas místicas usaban tatuajes que identificaban a sus miembros con ciertos ídolos. Observa que el texto no dice con claridad cuál será el nombre ni el sistema numérico. Para MacDonald, la marca es un intento de forzar por medios económicos a abandonar a Cristo por la idolatría, y los verdaderos creyentes preferirán la muerte a renunciar a su Salvador.

Sobre el número, MacArthur dice que el seis está justo por debajo del siete perfecto y representa la imperfección humana: el anticristo será el ser humano más poderoso, pero seguirá siendo un hombre. Como el texto revela muy poco sobre el significado de la cifra, añade, no es prudente especular más allá de lo que dice. MacDonald plantea una cuestión que divide: si el Anticristo es la primera bestia, que exige ser adorada como Dios, o la segunda, como piensan quienes sostienen que ningún judío aceptaría a un gentil como Mesías.

Qué significa esto para nosotros

Los cristianos sostienen, pues, al menos dos posturas. Unos esperan a una sola persona al final de la historia (MacArthur y MacDonald). Otros subrayan que el espíritu del anticristo actúa ya hoy dondequiera que se niega a Cristo, como escribe Juan. MacArthur combina ambas: habla de un gobernante futuro y de un principio de maldad que se encarna en los hombres. No siempre se excluyen, y muchos cristianos las unen.

Lo seguro es el llamado. No persigan nombres ni fechas: Jesús mismo dice que nadie sabe el día (Mateo 24:36). Pongan cada enseñanza a prueba con la pregunta de Juan: ¿confiesa a Jesucristo venido en carne? Quien se aferra a Él no tiene nada que temer de ningún anticristo.