Versículos de la Biblia sobre la resurrección

La resurrección de Jesús es el punto de inflexión de toda la historia bíblica. Al tercer día después de la crucifixión, la tumba estaba vacía y el Señor resucitado se apareció a sus discípulos. Todo lo que predicaron los apóstoles después se apoyaba en este hecho.

La Escritura no presenta la resurrección como un símbolo ni como una idea hermosa. Sucedió de verdad, estaba anunciada en el Antiguo Testamento y la confirmaron muchos testigos. Pablo llega a decir que, si Cristo no hubiera resucitado, la fe cristiana sería vana. Pero resucitó, y para los que le pertenecen la muerte ya no es el final.

Estos versículos hablan de la tumba vacía, de la vida nueva que la resurrección da desde hoy y de la esperanza para el futuro. Los acontecimientos de los días previos a la Pascua se describen en ¿Qué es la Semana Santa?

Ha resucitado

No está aquí; porque ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fué puesto el Señor.

Mt 28:6 · Reina-Valera 1909

El ángel habló a las mujeres que llegaron a la tumba temprano, el primer día de la semana. MacArthur señala que, para el orden de estos sucesos en los cuatro Evangelios, conviene comparar los relatos. Wiersbe resume este capítulo como «la resurrección del Rey», el gran clímax de la historia del Evangelio.

Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo fué muerto por nuestros pecados conforme á las Escrituras; Y que fué sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme á las Escrituras;

1 Co 15:3–4 · Reina-Valera 1909

Pablo recuerda a los corintios lo más importante de lo que les transmitió. MacArthur explica que Pablo repasa las evidencias de la resurrección: la iglesia, las Escrituras y los testigos oculares. MacDonald añade que la primera doctrina cardinal de este mensaje es que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras.

Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.

1 Co 15:14 · Reina-Valera 1909

Algunos en Corinto negaban que los muertos resucitan. Pablo responde que entonces Cristo tampoco resucitó, y vana es la predicación y vana la fe. MacDonald explica que la predicación sería vana porque el Señor mismo había prometido resucitar al tercer día. Wiersbe recuerda que a los griegos les costaba creer en la resurrección del cuerpo.

Vida nueva desde ahora

Porque somos sepultados juntamente con él á muerte por el bautismo; para que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida.

Ro 6:4 · Reina-Valera 1909

El bautismo representa ser sepultados con Cristo y resucitar con Él. MacDonald explica que el bautismo con agua es una demostración visual del bautismo en Cristo: el creyente es sumergido en las aguas de la muerte y sale para andar en vida nueva. Wiersbe sitúa este capítulo en la sección sobre la santificación de Romanos.

Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

Ro 10:9 · Reina-Valera 1909

La fe que salva incluye creer que Dios levantó a Jesús de entre los muertos. MacArthur aclara que confesar que Jesús es el Señor no es un simple reconocimiento, pues hasta los demonios lo saben (Santiago 2:19), sino una convicción personal profunda. MacDonald añade que el Niño del pesebre de Belén es el Señor.

Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos ha regenerado en esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,

1 P 1:3 · Reina-Valera 1909

Pedro alaba a Dios por haber dado a los creyentes un nuevo nacimiento. MacDonald observa que Pedro empieza llamando a la alabanza al Autor de la salvación, y Matthew Henry destaca el tono dulce y bondadoso con que escribe esta carta. Esa esperanza se llama viva porque descansa en un Salvador que vive.

La esperanza de la resurrección

Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?

Jn 11:25–26 · Reina-Valera 1909

Jesús dijo estas palabras a Marta antes de resucitar a su hermano Lázaro. MacDonald las parafrasea así: «No me entiendes, Marta; yo tengo en mis manos el poder de la resurrección y de la vida, y puedo resucitar a Lázaro ahora mismo». Wiersbe señala que aquí se describe la salvación como resurrección de entre los muertos.

Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adam todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados.

1 Co 15:20–22 · Reina-Valera 1909

Las primicias eran la primera gavilla de la cosecha, que se ofrecía a Dios (Levítico 23:10). MacDonald subraya que Pablo anuncia triunfalmente el hecho de la resurrección de Cristo y sus consecuencias. La muerte vino por Adán, y la vida viene por Cristo a todos los que están en Él.

¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿dónde, oh sepulcro, tu victoria? Ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y la potencia del pecado, la ley. Mas á Dios gracias, que nos da la victoria por el Señor nuestro Jesucristo.

1 Co 15:55–57 · Reina-Valera 1909

Pablo repite palabras de los profetas (Isaías 25:8, Oseas 13:14). MacDonald oye aquí casi un canto de burla de los creyentes a la Muerte, porque para ellos ha perdido su aguijón.

Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con él á los que durmieron en Jesús.

1 Ts 4:14 · Reina-Valera 1909

Los cristianos de Tesalónica lloraban a creyentes que habían muerto. MacDonald explica que la base de la esperanza del creyente es la resurrección de Cristo: con la misma certeza con que creemos que Jesús murió y resucitó, creemos que los que durmieron en Él resucitarán.

Y el que vivo, y he sido muerto; y he aquí que vivo por siglos de siglos, Amén. Y tengo las llaves del infierno y de la muerte.

Ap 1:18 · Reina-Valera 1909

El Cristo resucitado dijo esto a Juan, que había caído a sus pies lleno de temor. MacDonald señala que el Viviente que estuvo muerto tiene las llaves de la muerte y del Hades y es el único que puede resucitar a los muertos.

Porque Jesús vive, quienes confían en Él pueden afrontar incluso la muerte con esperanza.