Versículos de la Biblia sobre la Navidad

La palabra «Navidad» no aparece en la Biblia, pero el acontecimiento que recordamos estos días está en el centro de ella. Siglos antes del nacimiento de Jesús, los profetas hablaron de un Niño de la familia de David que reinaría para siempre, y los Evangelios cuentan cómo Dios cumplió esa promesa en Belén.

La Escritura dice poco sobre cómo celebrar el nacimiento de Jesús y mucho sobre quién es Él. El Niño del pesebre es el Hijo eterno de Dios, hecho un ser humano de verdad. Y vino con un propósito: salvar a su pueblo de sus pecados.

Estos versículos siguen la promesa desde los profetas, pasando por las buenas nuevas anunciadas en su nacimiento, hasta lo que enseñaron los apóstoles sobre por qué vino. El relato completo de la primera Navidad está en La historia de la Navidad en la Biblia.

Prometido por los profetas

Por tanto el mismo Señor os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y parirá hijo, y llamará su nombre Emmanuel.

Is 7:14 · Reina-Valera 1909

Isaías dijo esto al rey Acaz, que se negó a pedir una señal a Dios. John MacArthur explica que entonces el Señor eligió su propia señal, cuyo cumplimiento llegaría mucho después de los días de Acaz. William MacDonald añade que, como muchas profecías, tuvo un cumplimiento cercano y otro pleno en la primera venida de Cristo.

Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado; y el principado sobre su hombro: y llamaráse su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.

Is 9:6 · Reina-Valera 1909

Los nombres de este Niño son demasiado grandes para cualquier rey de la tierra. MacArthur lo une con Emanuel, el hijo de la virgen, que también es hijo de David y tiene derecho a su trono. MacDonald explica que la primera parte del versículo habla de su humanidad y la segunda, de su deidad.

Mas tú, Beth-lehem Ephrata, pequeña para ser en los millares de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días del siglo.

Mi 5:2 · Reina-Valera 1909

Belén era un pueblo pequeño de Judá, la ciudad de David. MacArthur recuerda que su nombre significa «casa de pan», y MacDonald destaca que las palabras sobre sus orígenes «desde los días de la eternidad» señalan la eternidad del Mesías y, por tanto, su deidad. Warren Wiersbe observa que Dios había dispuesto que Jesús naciera en Belén mucho antes de que César Augusto dictara su decreto.

Los nombres del Niño

Y parirá un hijo, y llamarás su nombre JESUS, porque él salvará á su pueblo de sus pecados.

Mt 1:21 · Reina-Valera 1909

El ángel le dijo a José cómo llamar al Hijo de María. MacDonald explica que Jesús significa «Jehová es salvación», y que el nombre describe su misión: salvar a su pueblo de sus pecados. MacArthur subraya que el nombre significa, sencillamente, «Salvador».

He aquí la virgen concebirá y parirá un hijo, Y llamarás su nombre Emmanuel, que declarado, es: Con nosotros Dios.

Mt 1:23 · Reina-Valera 1909

Mateo ve en Jesús el cumplimiento de la profecía de Isaías. MacArthur señala que los estudiosos discuten si la palabra hebrea de Isaías significa «virgen» o «joven», pero que Mateo cita la traducción griega y deja claro a quién se refiere. MacDonald añade que la profecía incluía un nacimiento singular, el sexo del Niño y su nombre.

Buenas nuevas de gran gozo

Mas el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.

Lc 2:10–11 · Reina-Valera 1909

Los primeros en oírlo fueron unos pastores que cuidaban sus rebaños cerca de Belén. Los títulos Salvador, Cristo y Señor muestran quién es este Niño: Salvador, como dice su nombre; el Cristo, el Mesías ungido; y el Señor, Dios mismo venido en carne.

Gloria en las alturas á Dios, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres.

Lc 2:14 · Reina-Valera 1909

Los ángeles alaban a Dios porque el nacimiento del Salvador muestra su gloria. MacArthur explica que la paz anunciada no es una declaración universal de paz entre todos los pueblos, sino la paz con Dios que resulta de la justificación (Romanos 5:1).

Por qué vino el Hijo de Dios

Y aquel Verbo fué hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

Jn 1:14 · Reina-Valera 1909

Juan llama Verbo al Hijo eterno de Dios. MacDonald señala que el Verbo siempre existió junto al Padre y que ahora quiso venir al mundo en un cuerpo humano: habitó entre nosotros, no con una breve visita, sino de verdad.

Mas venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió su Hijo, hecho de mujer, hecho súbdito á la ley, Para que redimiese á los que estaban debajo de la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.

Gá 4:4–5 · Reina-Valera 1909

Cristo vino en el tiempo que el Padre había fijado. MacDonald ve aquí una declaración maravillosa, en pocas palabras, de la deidad y la humanidad del Salvador. MacArthur añade que Pablo contrasta la vida del creyente antes y después de la salvación: de siervo a hijo.

El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual á Dios: Sin embargo, se anonadó á sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante á los hombres;

Fil 2:6–7 · Reina-Valera 1909

Pablo presenta la venida de Cristo como el gran ejemplo de humildad. MacArthur y MacDonald afirman que Jesús es Dios desde la eternidad, no solo parecido a Dios: no se aferró a su gloria, sino que tomó forma de siervo.

Palabra fiel y digna de ser recibida de todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar á los pecadores, de los cuales yo soy el primero.

1 Ti 1:15 · Reina-Valera 1909

Aquí Pablo resume el sentido de la Navidad en una frase: Cristo vino al mundo para salvar a los pecadores. MacDonald indica que es la primera de las cinco «palabras fieles» de las cartas pastorales, una palabra en la que se puede confiar plenamente. Pablo se llama a sí mismo el primero de los pecadores, pues antes perseguía a la iglesia, para que nadie se crea fuera del alcance de la misericordia de Dios.

El Niño nacido en Belén creció, dio su vida en la cruz y resucitó, y por eso su nacimiento es una noticia tan buena.