¿Qué es la Cena del Señor (comunión)?
La Cena del Señor, o comunión, es la comida en la que los cristianos comen pan y beben de la copa para recordar la muerte de Jesús por ellos, participar del nuevo pacto y esperar su regreso. Los cristianos difieren en cómo está Cristo presente en ella.
En muchas iglesias la Cena del Señor es sencilla: un trozo de pan, un sorbo de la copa y unas palabras tranquilas. Tiene varios nombres: Cena del Señor, comunión, Eucaristía, partimiento del pan. Detrás de este gesto sencillo está la última noche de la vida de Jesús antes de la cruz.
Jesús la instituyó en la Pascua
En la noche anterior a su muerte, Jesús comió la cena de la Pascua con sus discípulos. Al final hizo algo nuevo:
Y comiendo ellos, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dió á sus discípulos, y dijo: Tomad, comed: esto es mi cuerpo. Y tomando el vaso, y hechas gracias, les dió, diciendo: Bebed de él todos; Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados.
Mt 26:26–28 · Reina-Valera 1909
John MacArthur explica que así Jesús convirtió la última Pascua en la primera Cena del Señor: en ambas ceremonias Él es el centro, representado primero por el cordero pascual y después por los elementos de la comunión. William MacDonald añade que el pan y el vino ya estaban sobre la mesa como parte de la comida pascual, y que Jesús los revistió de un significado nuevo. La Pascua recordaba la liberación de Egipto; la Biblia de Estudio de Ginebra dice que, al convertir esta comida en la Cena del Señor, Jesús mostró la unidad de la salvación de Dios: el verdadero sentido de la Pascua es la redención que Él ganó con su muerte.
Lucas cuenta que Jesús pidió a sus discípulos que lo siguieran haciendo:
Y tomando el pan, habiendo dado gracias, partió, y les dió, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí. Asimismo también el vaso, después que hubo cenado, diciendo: Este vaso es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.
Lc 22:19–20 · Reina-Valera 1909
Las palabras sobre el nuevo pacto recogen la promesa que Dios hizo por medio de Jeremías (Jeremías 31:31–34). MacArthur recuerda que los pactos se sellaban con la sangre de un sacrificio y que aquí no se trata de sangre de animales, sino de la propia sangre de Cristo. MacDonald señala que esa sangre bastaba para perdonar a todos, pero que, derramada por muchos, solo quita de hecho los pecados de quienes creen.
Qué significa la Cena
Pablo transmite las mismas palabras a la iglesia de Corinto:
Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fué entregado, tomó pan; Y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed: esto es mi cuerpo que por vosotros es partido: haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre: haced esto todas las veces que bebiereis, en memoria de mí. Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que venga.
1 Co 11:23–26 · Reina-Valera 1909
Se destacan tres ideas. La primera es el recuerdo: Matthew Henry dice que mantiene viva en la mente la muerte de Cristo por nosotros y nos recuerda que Él intercede por nosotros ante Dios. La segunda es el anuncio: cada vez que comemos y bebemos, proclamamos su muerte. La tercera es la esperanza: lo hacemos hasta que Él venga. MacArthur observa que Pablo recibió esta enseñanza directamente del Señor y que, si esta carta se escribió antes que los Evangelios, como creen la mayoría de los eruditos conservadores, es el primer registro bíblico de cómo se instituyó la Cena.
La Cena también une a los creyentes entre sí. Pablo dice que compartir un solo pan muestra que somos un cuerpo (1 Corintios 10:16–17).